En un recorrido que hizo el Apóstol de Jesucristo en su infinito amor que tiene para el pueblo del señor se tomó un tiempo para estar con las iglesias del puerto de Veracruz, para dar palabras de Aliento, de ánimo y de mucho consuelo a los hermanos que habían pasado el estrago del Huracán.FUENTE: Gadiel Abidán